INVASIÓN DE
GUANTANAMO
Hendaya, 10-08-2026
(Lectura rápida 😊)
En La
Discrepancia:
https://ladiscrepancia.com/invasion-de-guantanamo/
Junto a al Internet que usamos hay un ”Internet profundo”. En inglés lo llaman “Deep
Web”. En ese Internet esquivo, me explica mi sobrino Evaristo, publica un
digital español, “The Country Times”. Esta tarde no estamos en la terraza de mi
bar favorito madrileño, sino en Hendaya, en el jardín de una villa alquilada
por el dueño del bar para el mes de agosto. Le acompañan la ginoide ANDREA, el
androide SAM y el dron mayordomo volador del bar, PAAF, feliz de estar en su
patria de fabricación.
En torno a una mesa, sorbiendo zumo de limón
exprimido por ANDREA, sabedora por su Inteligencia Artificial que era lo que
todos deseábamos, comentamos la reciente invasión de Guantánamo por adolescentes
cubanos. La invasión se produjo a finales de julio. Entraron 80.000 jóvenes en
chanclas, camisetas y bañadores sin oposición alguna. ¡En territorio
estadounidense! ¡Inimaginable! Las barreras físicas, rodeadas. La policía americana,
escasa. ¡Increíble! ¡Una gran potencia que parecía un país serio!
Trump reconoció inicialmente solo 50.000 invasores en una
carta al Secretario General de la ONU manifestando que fue una violación de la integridad territorial estadounidense.
¡Nada menos! Al leerlo Evaristo en “The Country Times”, que envió unos
reporteros a Cuba, humanos y robots quedamos muy preocupados. La mayoría de los
invasores se volvieron a Cuba, pero varios miles, bastantes más de dos mil, se
quedaron y entre ellos podría haber delincuentes,
terroristas y agentes cubanos. Es pues falso que Guantánamo fuese
abandonada por todos los invasores y que el lugar hubiese vuelto a la situación
previa de normalidad. En Guantánamo están inquietos y asustados.
Sorprendentemente, en “The Country Times” aseguraban que
era un éxito de Trump el haber despejado la base de sus invasores. ¡El mundo al revés!
“Esta invasión fue un gran fracaso estadounidense pues no tenían que
haber entrado los cubanos en el perímetro americano”, sentencia PAAF. Tiene
razón, la defensa de Guantánamo es responsabilidad de Trump y de su gobierno
sin perjuicio de las responsabilidades de La Habana en este asunto.
Las autoridades cubanas están muy
satisfechas. Dicen haber colaborado en todo momento con EEUU
como corrobora poco convincentemente Trump. Nada sabían, aseguran, de una
concentración espontánea de ochenta mil personas cerca de Guantánamo, si bien
les indicaron el camino. Los jóvenes dijeron al marcharse que volverán y puede
que acompañados de un respaldo más agresivo y una logística para permanecer.
Como Trump le ha puesto la proa imprudentemente al todopoderoso
Sánchez por quedar bien con los extremistas de su Movimiento Amplio de Gamberros
Alienados (MAGA), el Presidente español le ha amenazado en varias ocasiones y
ahora en la Comisión de Presupuestos de la Cortes se ha deslizado una frase que
señala que Guantánamo es un lugar administrado por los EEUU en territorio
cubano. ¿Coincidencia? En La Hababa están encantados. Trump se equivoca enfrentándose a Sánchez.
Tras gestiones americanas en Madrid, Exteriores ha reconocido que Guantánamo es
estadounidense, si bien señaló que EEUU no sabe defender su soberanía.
¡Fascinante!
Algunos quisieran llevar este asunto al terreno de la
inmigración ilegal según “The Country Times”, aunque la verdadera cuestión es la violación del territorio estadounidense.
Trump no sabría qué hacer porque se avecinan elecciones. Pretende una postura
dura, pero entre los estadounidenses hay dudas. ¿Quién está dispuesto a pelear
por Guantánamo? La sociedad americana se ha ablandado. Ya no quiere guerras. Todo
el mundo lo sabe.
Con su equivocada política exterior, Trump ha conseguido internacionalizar la cuestión de
Guantánamo, una base cedida a perpetuidad por Cuba a los EEUU a
principios del siglo XX según dicen en Washington. Dejada a su aire, puede caer
con el tiempo como fruta madura. Quizás una zona de prosperidad en torno suyo
pudiera crear un interés común que permitiese eliminar interferencias cubanas. “Sin
hambre, menos testosterona”, señala SAM.
Cae la noche. Evaristo y yo nos vamos. Mi sobrino me comenta:
- Mal asunto. ¿No te parece?
- Tienes razón.
- Trump se ha ido a Hawái de vacaciones, como si no hubiera ocurrido nada.
- El Estado dejó de existir en Guantánamo, preciso. ¡¿Quién hubiera pensado eso con un país ya viejo de 250 años?!
- Trump no sirve adecuadamente los intereses de su país, precisa Evaristo.
- No es el único.
- Viaja en un avión regalado por una petromonarquía del Golfo.
- A otros les regalan otras cosas.
“No lloren como Boabdil”, dice ANDREA que, junto a SAM y
PAAF, nos ha acompañado unos metros en la calle. “Hagan algo útil”, añade
cambiando de tema, “como derrotar al sanchismo en las próximas elecciones para
inaugurar una fase de entendimiento nacional entre
el PP y el PSOE en los temas importantes”. Es necesario.
Carlos Miranda, Embajador de España